miércoles, 9 de septiembre de 2009

CONTAR ES VOLVER A VIVIR:VIAJE TURISTICO













Corrían los últimos días de Julio y la expectativa del Gran viaje crecía bajo la emoción y las interrogantes ¿podré ir a la par de una señorita, emocionada por conocer algunas ciudades del Norte del Perú? Su gente, su cultura ancestral, museos, ruinas arqueológicas, estructuras que el tiempo había dejado registrado en la historia. La Costa con la riqueza de la cultura Chimu y Mochicas, en Trujillo y Lambayeque. La Sierra en, Cajamarca, marcando el fin del gobierno Incaico con Atahualpa.

Trujillo, particularmente, guarda una connotación muy especial para mi vida familiar. Allí se actualizan los, recuerdos familiares en la niñez a través, de anécdotas infaltables, educación escolar en proceso, un hogar donde las risas, alegrías, penas y despedidas, se daban en una casona colonial que nos albergó en su recinto, por los años 1948.

Los viajes tienen la virtud de reafirmar la identidad. Nos permiten hacer un ejercicio de neuropilates (mente, alma y espitiru), además de enriquecer las relaciones familiares como en este caso. Esta vez fui casi una guía para la nietecita, universitaria, con pocos viajes al Perú, pero con un sentimiento especial que iba mas allá de la curiosidad investigadora, como futura antropóloga, sus raíces afloraban en sentimientos de admiración y cariño por ser el país de su madre y su abuela.

Turismo con amistad.

Que lindo es hacer un viaje, donde encuentras enlaces de familia y amigos, cuya hospitalidad nos deja siempre la lección de sinceridad y amistad.

Trujillo, nos recibe muy temprano, una linda casa de una prima, también abre sus puertas para acogernos generosamente. Un recinto, apacible, interrumpido con el canto de pájaros y la fragancia de múltiples flores.
¿Descansamos? O empezamos el trote turístico? Ya pueden imaginar la respuesta, con una jovencita al lado. Las incomodidades del viaje nocturno, quedo de lado.

Ruinas de Chan Chan.

¡Está bien! Iremos a la zona turística de Chan Chan. En mi pensamiento, trazaba planes de grandes descansos, mientras Natalie recorriera, los extensos lugares de la grandiosa cultura, Chimu, con su complejo extenso ChanChan, la más grande de las culturas pre-incas de la costa.
Los dos kilómetros que nos separaba de la pista, para iniciar el recorrido lo hicimos a pie. Un día, con el mejor de los climas, que nos empujaba a continuar la experiencia.
El ruido de las olas a lo lejos marcaban la mágica entonación de aquellos tiempos ancestrales, que pretendíamos revivir: pescadores mar adentro en sus caballitos de totora, tratando de llenar las redes de peces, tal como aun puede verse, hoy en día, en las playas de Huanchaco del Perú contemporáneo. La esmerada preocupación por el cuidado del lugar y restauración en progreso, hacían mas interesante, el continuar con la visita, sin duda, sin el entusiasmo y anhelo de conocer e investigar, que le caracteriza a Natalie no hubiese avanzado tanto como en tiempos de antaño. !No hubo descanso!

El Balneario de Huanchaco.

Continuamos con el balneario de Huanchaco, bañada por aguas tranquilas a pesar de la estación invernal. No se cuantas veces escuche ¡WAU! de parte de la nieta, eso era un regalo para mis oídos. La admiración continuaba, fotos, tras fotos, para el recuerdo. Casi nos codeábamos con los pescadores artesanales, quienes hacían sus malabares tratando de sacar los pecesitos desde el muelle. Inmutables ante las miradas de los turistas. La forma circular de esta playa, casi una bahía, le daba un toque especial de belleza, y pretendía convencernos, de su cercanía entre sus extremos. Por lo menos los más convencidos eran los surfistas, que avanzaban mar adentro, desafiando el peligro.
El tiempo corría en caminatas, fotos y silenciosa contemplación marina. Por fin ya se nos hacia agua la boca ante el ofrecimiento de platos marinos. No le negamos al paladar la sazón norteña de ricos platos de pescado y cabrito.
Iglesia del Socorro.

¡Ahora si a regresar! Pensé. Sin embargo, si iniciábamos el ascenso, encontraríamos la Iglesia mas antigua del Perú, cuyos cimientos fueron el fundamento de una cultura pre- inca. La Iglesia Socorro, cuya importancia se hallaba registrada en la Guía de turismo, debido a su impresionante belleza tanto por su arquitectura y por ser un magnifico mirador de la ciudad marina. Al llegar a la cima, la visión de flores alrededor, se ofrecían generosamente. Nuevamente inspirados por registrar recuerdos, tomábamos fotos artisticas, teniendo a mi favor, una linda modelo ¡Mi nieta!

Retornando

Mientras empezaba a oscurecer en el centro de la Capital del departamento de la Libertad, TRUJILLO, iniciamos el retorno a casa. No sin antes probar el famoso Suspiro a la limeña en un lugar muy concurrido por nacionales y extranjeros. Recordemos que, hace poco fue motivo de controversia con la hermana republica de Chile, quienes se adjudicaban ser creadores de tan delicioso postre. Por supuesto la delicia hacia honor a su nombre.

Simbal.

En un nuevo día, sin perdida de tiempo, nos dirigimos, en familia, al bonito lugar, ceja de sierra Simbal, que se encontraba a tres cuartos de hora de Trujillo. Era un apacible, y costumbrista pueblo campestre. Bañada, en su periferia, por un rió que se encargaba de mantener frescos y de tonos diversos el verdor de los árboles y pastos. En el descenso a medio kilómetro, se encontraba una extensa piscina, en un espacio que servia de recreación, muy visitada por los trujillanos que salen en busca de sol, en el invierno. ¡Que preparación del cuy! Natalie degusto por primera vez, no sin antes tomarle unas fotitos.
La placita serrana nos invitaba al descanso, así que la joven aventurera subió sola, al mirador serrano, donde dejo registrado en fotos el lindo paisaje contrastante con el día de mar que nos antecedió. Nosotras nos encontrábamos pidiendo chepa, en pleno descanso.

Contrates en el tiempo.

No estoy muy de acuerdo con el dicho “Todo tiempo pasado fue mejor”, pero cada momento de la vida siempre nos marca con significación. Tantos buenos como malos.

Como dejar de visitar los lugares que registraban mi histórica infancia. Allí encontramos la casa colonial intacta, guardada como monumento histórico, no permitieron que se derrumbara para reconstruirla, como otros espacios vecinos. Hoy, pertenecientes a instituciones comerciales y de arquitectura moderna. Lo que nuestro hogar, hoy funcionaba una empresa turística y una óptica.
Saludamos al nuevo dueño, que muy atentamente, nos invito a entrar al ultimo rincón de la infraestructura. Grata impresión, sirvió para recordar anécdotas, mencionadas a mi nieta. Entre ellas por ejemplo: Las carreras al colegio, ”Belén” apenas escuchábamos la primeras campanadas que anunciaban el inicio de la hora de clases, era tan cerca, que no había mas que doblar la esquina de una misma manzana y en minutos estar puntualmente allí. Otras, la escapada de nuestro hermanito de ano y medio. Alcanzo el portón de la casona y se marchaba solo, sin rumbo por las veredas de la calle, por cierto muy transitada sus pistas y veredas, por ser una calle céntrica de la ciudad. Fue un medico vecino, quien al verlo, lo trajo de la mano a casa. Incrédulos y asustados, no podíamos entender en que momento se escapo, por cierto todos recibimos una gran amonestación.
Ya pueden adivinar quien fue ese niño, si, el mismo, el de las hazañas sorprendentes: Néstor. Hoy un hombre que inicia la edad de oro, con un record familiar y profesional interesante. Mientras avanzábamos por la misma calle a pocos metros se hallaba una Iglesia católica, muda testiga de dos niños pequeños, que pintarrajeados la cara, pretendiendo, ser niños pobres, extendían la mano para recibir limosnas de la gente. Ene. Portón de una Iglesia. Fue la gran aventura de mi hermana de cinco anos y un primito de ocho, quien la animó a imitar a los limosneros. Fueron descubiertos por mi hermano mayor, quien los llevó a casa, donde recibieron la amonestación, con la promesa de no volver a repetirlo. ja, ja. Natalie estaba, reconociendo lugares y vivencias familiares. Por lo menos no la veía aburrida. Supo de otros lugares donde florecieron los amores de mi prima, con su vecino quien llego a ser su esposo. Suspensos, amores, paseos, estudios, vivencias, travesuras, todo lo que lo que marca una vida familiar.

Saliendo de una hermosa ciudad colonial hacia Chiclayo.

Estoy de acuerdo que Trujillo, es la ciudad colonial de mayor impacto en el Perú, casas señoriales, hoy convertidlas en sedes de Bancos e Instituciones de prestigio, Museos importantes, donde los estilos coloniales, su infraestructura, jardines, patios, salones con grandes espejos bañados en pan de oro, y muebles repujados en cuero, se muestran al publico, haciéndolas sumamente atractivas para los visitantes.

Un nuevo día y un viaje mas, rumbo a Chiclayo, no se puede pensar en turismo sin ir al Museo de Bruni, así que, ni cortas ni perezosas, tomamos el bus muy cómodo que nos llevo allí, el tiempo fue de tres horas, con la mira de volver el mismo día. Claro que lo logramos pero retornamos a Trujillo más de las 12.30 de la noche.

Museo Bruni

Después de saborear un rico arroz con pato, en un lugar reconocido, nos encaminamos al Museo, visitado por muchos turistas, especialmente nacionales y extranjeros, especialmente europeos.
La estructura impresionante por fuera y por dentro del Museo nos tenía arrobadas sin querer perder detalles. No se permitían fotografías! Y el resguardo, nos recordaba a los grandes Museos de USA y un poco menos a Europa. Pero siguiendo el estilo, lo cual nos pareció un gran avance. La visita a las tumbas reales, se vestían de imponente riqueza, una por una. La mas impresionante la del Señor de Sipán! Si la visita es rápida, puede lograrse en dos horas, si queremos inmiscuirnos en la lectura de las leyendas y la mirada de joyas de oro, plata, piedras preciosa, espondilius, esmeraldas y otros, fácilmente nos lleva tres horas o mas.
Satisfechas, continuamos la marcha a otros lugares, muy importantes, de restos arqueológico. Huacas, en plena restauración, destacando la “Estaca” a unos 25 minutos de Lambayeque. Sentir la fragancia de los algarrobos, el canto de diversas especies de pájaros, que rodeaban las Huacas, le daban un toque de misterio por su pasividad y silencio que se acentuaba por la extensión del lugar. Natalie, posiblemente tiene una percepción diferente y valiosa.

Muy confiadas llegamos a la empresa de transporte para tomar el ultimo ómnibus a Trujillo, ¡todos los pasajes agotados! Corrimos, junto con mucha gente en pos de otras empresas, conseguimos para dos horas después, este bus tenia salidas cada quince minutos. y media hora, pero también se iban agotando rápidamente., tomamos una de las 9p.m y es por eso que llegamos mas de las 12 de la noche. Cansadas, satisfechas y agradecidas a Dios por su protección y cuidado. ! Con este trote parece que todavía hay abuela para rato! Ja, ja, ja.
Los boletos para Cajamarca los compramos en Chiclayo. También se estaban agotando, adelantamos un día, pues ya no habían para días posteriores. Buena decisión, de lo contrario el disfrute de esta nueva ciudad, hubiese quedado en suspenso.

Cajamarca ciudad de los colores intensos

¡Que ciudad llena de paisajes. El verdor de sus campos, el trato de su gente, la abundancia de su ganado. Los matices de su cielo, de azul profundo, hermoseado por los colores, naranja, amarillos, púrpura, azules y celestes, grises matizados, cuando se ponía el sol, o se anunciaba una lluvia. Ciertamente, la hacen única.
Como si fuera poco, nuevamente, el calor humano de los amigos, dejados de ver muchos anos atrás, marcaron la diferencia. Amigos ajustando agendas, para acompañarnos, y actualizar relaciones fraternales, y amicales.

Me sorprendió el cariño de un amigo, ahora pastor, tomándose el trabajo de llevarnos al hotel que nos había reservado, no sin antes ofrecernos un rico desayuno, preparado por sus manos. Todo el tiempo estuvo junto a nosotras, hasta comprobar que teníamos el cuarto adecuado, con su propia poza de agua termal. Al inicio y al final del viaje su dadivosa hospitalidad, tuvo como broche de oro, un rico potaje lugareño, preparado por él.

Los tours se sucedían uno en cada día. Era el mejor disfrute, apreciarlo todo, subidas bajadas, contemplar cascadas, poblados pequeños, hermosamente delineados en sus calles angostas, puertas coloridas, plazuelas rodeadas de jardines, así es Llanacora, visitada por turistas, empeñados en subir a las alturas para ver de cerca las cascadas que eran sencillamente impresionantes. La primera, a una media hora del pequeño pueblo y la segunda, que no visite, por tener el camino mas alto y resbaladizo, Natalie puede dar cuenta de esta experiencia.
Que decir del florido bosque de hortensias, sus arbustos floridos a cual más grandes uno del otro, regalando perfume y belleza. En minutos la generosa lluvia empezaba a regarlas.

Ruinas de Otuzco

Las ruinas preincas, de Caxamarca, lugar que posiblemente fue el cementerio de la alta jerarquía eclesiástica. Y como si fuera poco allí se podían encontrar fósiles marinos, Sabemos de la existencia del diluvio universal, allí estaban como pruebas fehacientes por ser lugares tan altos. Era increíble ver lo que la altura que pudieron llegar las aguas. Estos fósiles eran vendidos a precios irrisorios. Por su valor histórico, en cualquier parte del mundo costarían mucho. Como Natalie conocía de su valor, se animo a repetir el tour, pero a través de los medios de transporte comunes, trayendo consigo significativos fósiles.

Un lugar de excelencia.

¡Wuaw! Expresión reiterativa en los labios de Natalie. Llegamos a la Cooperativa ganadera de Porrón, administrada por evangélicos de la Iglesia Jerusalén, ejemplo de prosperidad, unidad, dependencia y reconocimiento a nuestro Dios Todopoderoso. Como resultado ser ganadora de innumerables premios como la primera hacienda ganadera.
Fue la única hacienda ganadera de la comunidad que ha sobrevivido a la reforma agraria, para ejemplo de lo que significa trabajar en comunidad.
Mientras alcanzábamos el destino final pudimos ver los carteles que registraban la Palabra de Dios, para muchos casos acompañados del paisaje de animales andinos, Alpaca, vicuñas, corderos. Todo este lugar se encuentra bañado por la importancia del rió Porcón, lugar de añoranza de un tiempo de mi niñez, cuando una tía convencía a mis padres para llevarme de vacaciones. ¡No podía creerlo que era el mismo rió que fue la inspiración para escribir, en una oportunidad, un articulo!

Minas de oro

Que decir de la mina de oro Yanacocha, la más grande de América latina, y que podíamos vislumbrar a lo lejos, resguardada por seguridad especializada.
Teníamos un contraste ¡Tanta riqueza productiva, pero uno de los departamento mas pobres del País, junto a Huancavelica. Una vez mas las grandes desigualdades de la sociedad. Se nota el resentimiento que los guías turísticos, trasmiten por la postergación.
Otra lectura, señala a los políticos provinciales, incapaces y en un medio corrupto, han tenido que devolver el dinero al gobierno. No pudieron efectivizar proyectos, de crecimiento del pueblo, como en estructura de carreteras, salubridad, educación etc.

La cooperativa de Porcón.
Hace gala de su progreso, como testimonio de lo que significa estar bajo la cobertura de Dios, y de la hermandad de su gente, sino buscan que el trato sea evidente en los tours y en el servicio que otorgan. No tienen que publicarlo, su desarrollo es palpable. Su rica producción Láctea en venta al publico visitante y a otros sectores, es impresionante, que decir de sus telares de calidad y de bellos colores. El recorrido también dura una hora, visitando las instalaciones y el bello zoológico, es imposible sustraerse a las fotos. Teniendo un escenario paisajista.
¡Viajar es renovarse! Es tiempo de gratitud a Dios por su creación y su grandeza que nos bendice al otorgarnos la oportunidad de visitar bellos lugares.

Calidad de tiempo

Sin duda, nuestra relación abuela-nieta, se ha enriquecido, aprendiendo de= nuestras fortalezas y debilidades. Vislumbrar el bello carácter de mi nieta me impulsó a ser transparente con ella. Relatos de su abuelo y como surgió nuestra relación amorosa, fue un paso decisivo en nuestra hermosa relación, por lo que doy gracias a Dios, ser bendecida con una jovencita cuyo proceso de vida en marcha, me lleva a pensar en los lugares maravillosos que todavía Dios la llevara, para bendecir a muchos.
Me hubiese gustado poder relatar, también, mi viaje al Cuzco con Michelle, solo quedaron imágenes impregnadas en el recuerdo y en las fotografías, también fue un regalo de Dios pasar con ella hermosos tiempos. Con mas fuerzas, en aquellos tiempos.

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