domingo, 29 de septiembre de 2013

Quinto viaje con una misión

SULLUSCOCHA
En este primer día de actividades en la escuela, fue muy renovador el reencontrarnos con  los niños/as un poco mas crecidos, con mayor desenvolvimiento en sus actividades, comunicativas y  artísticas, muy dispuestos a seguir aprendiendo. Sus madres, que asisten por turnos a preparar los alimentos, también, con disposición y compromiso mayor.
Las clases que recibieron fueron eminentemente prácticas y participativas. “La multiplicación de los panes y peces” les motivó en sus respuestas y atención. Terminando con el disfrute de pan con un rico Atún.
Este relato/informe, lo inicie en la madrugada,  desde un hotelito rústico, en una zona totalmente rural, Sulluscocha. El Dueño de este espacio nos cuenta que años atrás servia de hospedaje para quienes deseaban hacer una práctica del turismo "vivencial". Ester, ha  sido esta vez, mi nueva compañera de milicias, para el " Viaje con una Misión de Unidos en Acción en favor de los niños de las zonas empobrecidas de las provincias"
Aceptamos el desafío de quedarnos  en el único lugar que podía acogernos en Sulluscocha, por encontrarse cerca de la escuela primaria, centro de nuestras actividades con los niños/as, al que teníamos que retornar al día siguiente. La distancia entre el hospedaje y la escuela es un poco más de un kilómetro. Lo hicimos caminando, admirando la belleza de la laguna azul. Solo esta decisión  nos permitiría cumplir con el objetivo de visitar a unos pequeños alumnos y conocer sus formas de vida y como eran sus casas y las de sus familias.
         La niña hospitalaria.
Terminada la primera actividad en la escuela, Hayde, niña de 7 años, huérfana de padre,  se acercó tímidamente, pero con una mirada insistente y con su vocecita muy baja, casi al oído, me dijo: "Quiero que vayas a mi casa quiero darte unas tunas" En la escuelita, se mostraba un tanto triste, y casi buscaba pasar desapercibida, sin embargo, sus grandes ojos negros y la expresión de su rostro al invitarnos,  hablaban más que muchas palabras. ¡Podríamos conocer un poco mas su perfil de niña, enigmática!
Así que,  al término de la distancia, con un poco de esfuerzo, cuesta arriba, nos dirigimos a su casa a cumplir la promesa. Para entonces ya habíamos decidido hospedarnos en el hotel, sin esta facilidad,  no hubiese sido posible, hacer la visita. 
Su casita, sumamente rústica, consistía en dos habitaciones, cumpliendo casi todas las funciones. Creo que lo más rescatable del lugar es que contaban con una cocina que llaman "cocina mejorada" fue hecha por el gobierno, con estructura de ladrillo, el combustible es la leña, la cual permite que el humo  pueda salir por una chimenea, sin tener que las personas aspiren el humo contaminante.
El piso del cuarto,  cumple la función de mesa, ademas de la pobreza existente es también cultural  y las sillas son unos troncos pequeños de árboles. Cuando le preguntamos, a Hayde donde dormía, ella no respondió, sino actuó. Subió  por una escalera hecha de trozos de maderas desiguales y rústicos.  En un momento yacía ella  en el altillo, cuya puerta estrecha, solo e permitía entrar ella. Vino a mi mente la casa de la familia Engals, pero en su máxima expresión de pobreza. 
Pocas veces me he encontrado con la alegría mostrada a raudales por una niña tan pobre que buscaba dar lo que tenía y de lo que no tenía. Era la alegría de la casa y lo demostraba en sus continuos movimientos, entre idas y venidas.
En un momento desapareció, para llegar unos  minutos  más tarde cargada de tunas, tomatillos y cañas, entregándonos con una dulce sonrisa, el regalo que ofreció. Ella supo cumplir sus compromisos.  Un poco mas, tarde la madre nos sirvió un delicioso plato de cuy, acompañadas de una crocante  canchita. 
En un momento, terminada la cena, Hayde se acicaló con sus  vestidos que los recibió como obsequio. Allí comenzó la sesión de fotos tendiendo como marco la hermosa laguna que parecía gritar, “acaso conmigo, se puede ser pobre” Tenia razón, había mucha riqueza a pesar de nuestros indicadores de pobreza inequívocos. 
        Paisaje que vislumbra "La obra de Sus manos"
Mientras caminábamos al hospedaje, no queríamos perdernos un instante el verdor del paisaje, enmarcando las tranquilas aguas de la laguna azul. El silencioso lugar era  interrumpida, sólo, por el vaivén de los patos silvestres, el vuelo de algunas aves y el caminar lento de las vacas y las ovejas. Allí se mostraba lo que es Patria, sonrisa o tristeza de niños, despertar del hombre y la mujer en plena faena  para tener el pan de cada  día. incomparable lugar para un reencuentro  con nuestro Creador, al contemplar la “Obra de sus manos”.
 En lugares como estos,  se dan las mejores clases de psicología, porque donde no brillan las comodidades, ni mercados de abasto, ni bazares ni bodegas ni panaderías etc. se pinta la imagen de una persona lugareña. Solidarias con el visitante. No faltó el té caliente, el pan preparado con la harina de trigo y un poco de agua salada, ( cachangas) ofrecidas, con amor.
         Las vivencias de otros nos enseñan.
Nos llamó la atención, como, luego de atender a los únicos hospedados, nosotras, a la hora vespertina, toda la familia se preparaba para salir rumbo al templo para la oración. 
 Salieron, los abuelos, hija y cuatro nietos, alumbrados con la tenue luz de una linterna, la Luna aun no regalaba su generosa luz. Cerca  de las diez de la noche, regresaban silenciosos, posiblemente pensando que podrían interrumpir nuestro descanso. Para entonces el  maravilloso resplandor de la Luna, les acompañarían a su retorno. Fuimos testigos oculares de una familia con convicciones. Sin tener caminos pavimentados, deciden  marchar en fila india, todos,  grandes y chicos, sin quedarse a dormitar en casa, ni por frió ni  por la oscuridad, aprestándose a cumplir con los principios de autoridad que el jefe de familia había establecido: Ir todos juntos a alabar a Dios. Eran personas coherentes con su fe, el servicio  y la alabanza.
 HUAYTORCO Y SU PEQUEÑO PINTOR. 
Un nuevo día de expectativa, preparándonos para visitar el Pueblo de Huaytorco, aún no se concretaba el carro que nos llevaría. De repente una llamada telefónica nos aseguró, que saldríamos en unos minutos. Acababan de entregarle su carro de estreno a sus dueños, quienes estaban sorprendidos porque esperaban tenerlo dentro de quince días. Ellos lo pusieron a disposición de este viaje misionero, decidiendo estos jóvenes esposos y su bebe de siete meses de edad, ir con nosotros.
Quizás no llamaría la atención, esta disposición tan abierta y generosa Lo particular se centra en que la zona al que íbamos, es muy agreste, empinada, rocosa, donde no ha llegado el asfalto. Bien lo sabe el profesor encargado del proyecto quien viaja semanalmente al lugar donde si los carros lo dejan para luego de cerca de una hora tiene que caminar hasta llegar al caserío.  
 Los niños nos esperaban con expectativa. Por fin podía volverlos a ver, luego de cuatro años. Habían crecido en tamaño y en alegría, pero las brechas de pobrezas seguían muy profundas.
 Las familias mostraban su afecto al recibirnos y acompañar a sus hijos, todo el tiempo, escucharon las clases que la profesora presentó y  la entrega de donaciones. La generosidad de las madres se hizo presente ofreciendo el plato mas cotizado del lugar, el cuy frito. El cuy es, un roedor,  que ellos crían en sus casas. Los consumen solo, en grandes ocasiones  prefieren  comercializarlos para mejorar su economía familiar.
Faltaba ver a nuestro niño pintor. Se trata de Michel, quien tiene 12 anos, sufre una paraplejía total de sus miembros superiores e inferiores, desde muchos años atrás. Los padres no saben explicar el diagnóstico, aunque aseguran que nació bien. No se moviliza por si mismo y la mayor parte del día lo pasa acostado.  Sin embargo se le observa con animo y logra hacer lindos dibujos con su boca. Sabemos que requiere mucha ayuda, y que en su momento Dios responderá a las oraciones, abriendo puertas para mejorar su condición física. Por lo pronto,  dentro de poco recibirá una silla de ruedas, acondicionada a su necesidad y asi podra dejar, por espacios más prolongados, tanto  su cama como el piso. 
Queremos despertar y fortalecer sus competencias artísticas como motivación de vida. Sin embargo no es nuestro propósito, quedarnos inertes ante su incapacidad. Continuaremos buscando la ayuda necesaria para que pueda recibir un tratamiento efectivo en el futuro. De ser posible traerlo a Lima, donde puede encontrarse mayores posibilidades efectivas para su casoEl Señor nos ayude a alcanzar los objetivos, tanto con Michel como con otro de los niños  en   condiciones de mayor gravedad. Realmente, es difícil encontrarse con casos donde poco o nada puede hacerse. Sin duda tenemos que,aprender a tener la mirada de Dios frente a desafíos de gran envergadura y  recibir la fortaleza y la sabiduría necesaria
         Una bella y esperada excursión.
 Al siguiente día, salimos de excursión con los niños. Difícilmente, podían conocer el lugar, dado que el costo es alto. En todo el recorrido mostraban su carácter, espontáneo y alegre. Visitamos el hermoso lugar de la comunidad agrícola de Porcón, ganadora de muchos trofeos por su organización, gran producción Láctea, y mantenimiento de los bosques de pino, entre otros,  transformándolos  en  muebles, que ellos fabrican y venden. es una comunidad evangélica muy reconocida. Tienen muchas atracciones para los turistas, su paisaje es muy bello, y la mayor atraccion para los niño/as es el zoológico y los juegos,
       Diálogos alentadores. 
En dias posteriores, tuvimos tiempos se diálogo con el,Pastor de la Iglesia en Cajamarca.  Para hacer de su conocimiento  la posibilidad, de contar con una  voluntaria/o de EE.UU. de la universidad de Wheaton para desarrollar por algunos meses,  los programas de nuestros proyectos. Por lo pronto ya contamos con el hogar de los esposos Rojas que gustosos ,  acogerían al voluntario, o voluntaria que vendria de Wheaton. Estaremos expectantes y esperando en oración el ser calificados por el programa HNGR de la universidad, para que en el 2013 contemos con la valiosa ayuda de la persona que Dios quiere que venga a nuestro país.
Agradezco al Señor por habernos prodigado tantas bendiciones compartidas con nuestros hermanos y hermanas en la fe, prodigandonos  su hospitalidad, sus invitaciones, su compañía, todos llenos de ánimo  en el servicio en el ministerio de Compasión.  Gracias a los Pastores de las Iglesias A.C. Y. M de Cajamarca y de SAN BORJA en Lima, de quienes recibimos  respaldo en oración y también,  haciendo posible este viaje misionero.  
"Dios bendiga la obra que Él preparó de antemano, para que anduviésemos  en ellas"
Con estimación y cariño.
Elsa